Aquí estoy, escuchando una canción de system of a Down un instante y al siguiente "One note Samba"... mi ánimo anda modelable, pero no errático. Tengo problemas para aclarar lo que quiero decir (¿O aclaraciones que decir sobre los problemas? no me acuerdo. ¿Cómo era?)
Vengo de un día de lo más extraño. Ésta mañana fué de frustración. Éstos últimos días mi padre anda de un caracter... no se ha portado muy lindo y yo no estaba precisamente "feliz" si revisan mi nota anterior (Ver Tejones, Fotos, Amor, Luna, Recuerdos, Melancolía y Piquetes de Mosquito) entenderán perfectamente el estado de ánimo en el que me encontraba, esa sensación de encarcelamiento que ha empeorado a causa de mi padre.
Así que, por tercera vez en cuatro días, me metí a mi cuarto y me tumbé sobre la cama para calmarme emocionalmente. ¿Cómo? Cerrando los ojos para invocar a mis "siempre presentes".
¿Qué son mis siempre presentes? La mayor parte de los artistas les llama musas. ¿Y que es una musa? Quien te dá inspiración. ¿Pero porqué te dá inspiración? Porque es una parte de tí, tu perfecto complemento en el momento en el que surgió. No tiene que ser necesariamente un modelo de pareja, simplemente la persona que desearías que estuviera contigo en el momento en el que te sientes mal, mal, mal. Quien te diría exactamente lo que necesitas oír para sobrevivir otro instante...
¿Y quienes están entre mis siempre presentes? Puff... personas a las que quiero, personas que no existen... seres vivos, muertos e imaginados que representan para mí demasiado.
Así que invoqué a mis siempre presentes. No a todos, son demasiados. Primero invoqué a Entreri, mi dulce obsesión, ya les he contado de él (Ver Artemis Entreri y El Rock). Él es bueno en los momentos más difíciles, pues ha sufrido, y en ocasiones, siento que yo podría ser casi una version femenina de él. Dirán que exagero si saben su historia... pero talvez no exagero tanto...
En segundo lugar, invoqué a la más reciente de mis siempre presentes. Es tan nueva que no tiene un nombre. Estoy buscandole uno. Tiene que ser algo relacionado con la luna y la noche, talvez con los ángeles, estoy pensando.
Esta siempre presente es increíblemente tranquilizante, aunque no alcanzo a entender porqué. Al cabo de un par de minutos de "hablar" mentalmente con ella, ya me había tranquilizado y comencé a distraerme y a dirigir mi atención a otros temas mientras continuaba la "conversación" Tenía ganas de dibujar, pero a la vez no quería hacerlo. Suele ser un poco frustrante cuand estoy sensible porque los dibujos nunca salen como los imagino. En circunstancias normales no me importa, sé que un día podré hacerlo. Pero en momentos difíciles... mejor paso de largo. Entonces ella sugirió que talvez era que yo no tenía la imagen tan clara como creía en mi mente antes de dibujarla. Me negué a la idea. Yo lo tenía muy claro.
Bueno, imagíname. Dijo ella. Haber que tan preciso es. Trata de describirme mientras lo haces.
Pensé que sería fácil. Comencé: Tienes alas: negras. Pero no son negras, tienen algo de azul. No, espera. Si son negras.
A caray. No lo tenía tan claro como creía. Después de un rato me dí cuenta de que tenía una muy buena imagen mental de algunos tramos pero muy escaza en otros. Comencé a imaginarla todo lo que pude... Al final logré sacar un poco en claro, pero el resto se quedó igual de mal enfocado.
Parece que la imaginación no siempre te dá una clara imagen.
Después de un día sin nada memorable, me conecté a la red. En un rato se conectó Rick, mi novio. Lo he mencionado antes (Ver El Vaso A Medias) me pasé un rato increíble hablando con él. En algún momento, él se conectó con otra cuenta desde su otra computadora para hablar por las dos conmigo. Era como su yo y su otro yo. Me reí mucho, y me apresuré a conectar mi otro messenger (tengo poligamia) con la cuenta de correo de mi web para que hablara con mi otra yo.
Su "otro yo" (o su lado derecho, decía él) se llamaba "Hello!" que se puso a hablar con mi otro yo, bajo el nickname de "Anna" (así me llamo, pero nunca me pongo ese nickname) y parece que se llevaron muy bien. Era muy divertido, pero sobretodo, era muy interesante, porque entre broma y broma, Hello! y Anna decían unas cuantas verdades que no podíamos decir nosotros. Discutiendo en broma con nuestros otros yos, decíamos más verdad que mentira y la suavisávamos con bromas y falsos reproches. Me parecieron curiosas varias de las cosas que decía Hello! Porque no podía dejar de preguntarme porqué Rick no me las había dicho. Era evidente que no quería lastimarme o hacerme enfadar... pero eso no hubiera ocurrido por cosas tan triviales, mucho menos si él lo decía con su excesivo tacto de siempre (que en ocasiones normales parece demasiado, pero en momentos críticos le evita cualquier posible apuro) y su diplomacia hasta el final. Me pregunté cuantas cosas más se habría callado al no estar seguro de cómo lo tomaría. Me interesaría hablar más con Hello.
Por mi parte... no discutí tanto con mi otra yo. Talvez porque pasé ya antes muchos problemas para que nos pusiéramos de acuerdo (XD). También dije un par de cosas que no le podía decir a Rick a la cara, aunque no sé si las habrá descubierto. Lo dejaré correr.
Luego de eso, era de esperar que mis niveles de locura estuvieran al 1000 x 1000 a la 1000. Creo que saqué de quicio a mi prima con mis comentarios excesivamente locos.
Adoro ésta locura. Te permite ser taaaan libre... te permite decir todo lo que piensas sin que los demás lo tomen a mal, sino, simplemente, como lo que es.
Amo ser Anna.
Anna
sábado, 9 de junio de 2007
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